HISTORIAS DEL PAIS FINGIDO

Proaño incursiona con la libertad e imaginación en los temas más diversos y sorprendentes, sacando de su imaginario revelaciones y prodigios que nos hacen ver desde otra perspectiva la literatura misma, la vida, el amor, incluso la muerte: la Parca que en la sociedad masificada debe adoptar otras máscaras, nuevos procedimientos; el capitán Ahab insistiendo en su persecución de la ballena entre los edificios de la ciudad moderna; el escritor kafkiano que continúa para siempre la labor emprendida por el gran autoexiliado de Praga; el indio Cantuña desentrañando la verdad de su inverosímil historia en el albor de la colonización española de América.
En el intento, Proaño no escatima las distintas posibilidades que permite el cuento: viñetas, ciencia ficción, reducción al absurdo, narraciones de corte policiaco que no esconden su deuda -deliberada sin duda- con la novela negra.

Lo específico de estos relatos constituye el hecho de que, aún cuando nos encontramos a veces al filo del absurdo más desbocado o de lo simplemente fantástico, siempre hay allí un hilo inductor con la realidad, a la que en último término ironizan y caricaturizan sin piedad, implacablemente.  En ellos, no hay creación de mundos paralelos, arbitrarios o fantasiosos, aunque así pareciera, a momentos; lo que hay, por sobre la aparente irrealidad, es una inmersión en la condición humana, en sus mitos y carencias y en la otra historia, aquella que permanentemente nos escamotea la cultura oficial.

 

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